Elige tu pie de gato

Lo ideal es comenzar a escalar con un gato cómodo, ligeramente ajustado y con una horma que se adapte bien a la forma del pie.

Existen varios detalles a los que se van a prestar atención:

  • La horma del gato
  • Su asimetría
  • La dureza
  • Los materiales de construcción
  • Su talla
  • Tipos de gatos vs tipos de escalada

Para conocer un poco mejor los pies de gato, se empezará desde el principio: la construcción de un pie de gato.

Gracias a la gran marca madrileña de pies de gato Garra Climbing Shoes, disfrutaremos próximamente de una visita por su fábrica. Se realizará un pequeño recorrido escrito y fotográfico por los pasos seguidos en la construcción de un pie de gato.

En primer lugar prestaremos atención a la horma. La horma es un modelo de pie artificial que el fabricante diseña bajo su criterio y es el responsable del carácter del gato. Cada fabricante tiene hormas y estilos diferentes.

El siguiente paso es la fabricación de su estructura principal. En este proceso se recubre la horma, ajustándose al máximo a ella, con el material de construcción (piel natural o sintética). De esta forma, se consigue un “calcetín” de piel que es el armazón del pie de gato.

Teniendo en cuenta el tipo de esfuerzo que realizará el pie de gato, se incorporarán unos elementos u otros. Se añaden materiales en la planta que aportan rigidez a la pisada (palmillas), estructuras preformadas para los gatos más agresivos, forros interiores que disminuyen su ensanche y aportan comodidad, etc.

Sobre esta primera estructura se incorporan las bandas laterales. Son de goma de caucho finas (entre 1 y 2 mm, dependiendo del fabricante) que aportan cuerpo y protección. Se suelen incluir tensores, habitualmente también de goma, en lugares específicos que ayudan a ajustar mejor el calzado al pie, sobre todo en talón y puntera.

Por último, se pega la suela o pala. Existen muchos tipos de goma y dependiendo del tipo de gato se montará de un tipo u otro. Los fabricantes diseñan gomas que esencialmente varían entre su adherencia y dureza.

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DEL PIE DE GATO:

1. La horma del gato. Lo más importante a la hora de elegir un pie de gato es tener en cuenta la forma del pie. No existe un modelo o marca definitiva, aunque sí modelos que funcionan muy bien a muchos escaladores. Así, la única forma de encontrar un pie de gato que cubra todas las necesidades, será probarse varias marcas y modelos para encontrar el que mejor se ajuste. Existen hormas anchas y estrechas, que junto a otros factores (también descritos a continuación) conforman tres tipos básicos de hormas:

  • Horma clásica: orientada a escaladas cómodas, largas y verticales. Suele ser simétrico y de suela plana.
  • Horma semitécnica: para escaladas algo más exigentes, mixtas y de mayor precisión. Medianamente asimétrica y suela algo curvada.
  • Horma técnica: enfocada para las escaladas más técnicas, de rutas desplomadas y que exigen al gato mayor precisión y sensibilidad. Suele acompañarle acusada asimetría y pala curva.

2. La asimetría del gato. En este caso, para entender la asimetría en planta lo más aclaratorio es un gráfico.

La asimetría tiene muchos grados, existiendo múltiples tipos y combinaciones con otros factores que más adelante se comentarán. Brevemente, se describen a continuación los dos casos extremos:

  • Simétricos: son aquellos que están diseñados con una horma clásica, con pisada “normal”, próxima a la de un zapato de calle. Ésta proporciona mayor confort pero menor precisión. Son polivalentes y están pensados para escaladas verticales, de varios largos y menor dificultad.
  • Asimétricos: horma fuertemente acusada y curva. Ésta proporciona una excelente precisión en detrimento de la comodidad. Su estructura permite realizar todo el esfuerzo en un sólo punto (dirigido al dedo pulgar del pie), eligiendo con mayor claridad el apoyo utilizado.

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3. La dureza. Este concepto también hace referencia a múltiples aspectos, existiendo variadas opciones y combinaciones. Se describen a continuación los dos casos extremos:

  • Blandos: aquellos que presentan gran torsión y flexión. Acompañados de mayor sensibilidad, conllevan una mayor superficie de apoyo contra la roca. Dependiendo de las demás características del gato, pueden ser aconsejados tanto para desplomes (si van acompañados de asimetría y horma técnica) como para adherencia pura (si van acompañados de simetría y horma clásica).
  • Duros: presentan gran rigidez a la torsión y flexión, pero implican menor sensibilidad. Sus usos principales son escaladas con apoyos muy pequeños (canteo), donde su dureza facilita la escalada.

4. Los materiales. Aquí se presta atención a dos aspectos constructivos diferentes:

Materiales de la horma: referida a los materiales con los que se construye el “calcetín” interior del gato. Pueden ser de dos tipos:

  • Piel natural: proporciona un mejor ajuste al pie pero suele ceder ligeramente con el uso, además producen menor olor con la sudoración.
  • Piel sintética: mayor durabilidad y no suele ceder con el uso, pero suele generar mayor olor con la sudoración.

Materiales de la suela: existe una gran selección de gomas de caucho y múltiples fabricantes. Cada una está diseñada para un uso específico, que en general están unidas al diseño general del gato, completando su funcionalidad. Suelen variar su grosor entre 3,5 y 5 mm. Una vez más se describen los dos extremos:

  • Gomas blandas: ofrecen una mayor adherencia y menor durabilidad.
  • Gomas duras: ofrecen mejor soporte sobre apoyos netos pequeños, menor adherencia y mayor durabilidad.

5. La talla. Éste es el tema más peliagudo. El gato no tiene que doler “mucho”. Han existido múltiples modas en el tiempo y algunas recomendaban el máximo ajuste. Pero el concepto que hay que tener claro es que con los dedos de los pies algo flexionados dentro del gato se puede ejercer más fuerza que con ellos estirados.

Cada fabricante tiene su tallaje, por lo que es normal que con unas marcas se calce un número y con otras otro diferente.

Nota: mucho cuidado con usar durante mucho tiempo gatos demasiado pequeños, pueden causar lesiones permanentes y/o dolorosas con consecuencias nefastas para el escalador.

6. El cierre. Existen tres tipos de cierre distintos y su elección es personal, ya que no influye en su rendimiento:

  • Cordones: ofrecen mayor ajuste ya que suelen ir desde los dedos.
  • Velcro: ajuste rápido, para un eficaz “quita y pon”.
  • Elástico: fabricados con un elástico en el empeine, muy cómodos. Llamados comúnmente “bailarinas”.

7. Tipos de escalada vs tipos de pies de gato. La escalada es muy variada y en una misma vía o ruta, la roca puede ofrecer muchas escaladas distintas con diferentes técnicas o ser muy específica de un estilo. A continuación se resumen los estilos de escalada puras y los tipos de gatos que mejor se ajustan a sus exigencias:

  • Adherencia: esta escalada se caracteriza por la verticalidad o estar levemente tumbada, en donde el uso de los pies, el equilibrio y los pequeños agarres identifican el estilo. Para este tipo de escalada funcionan muy bien los gatos de dureza media-baja, baja asimetría y de horma clásica, ya que permiten mayor flexión y la superficie de contacto de los gatos con la roca es superior.
  • Canteo: suele ser vertical o ligeramente desplomada, en donde los puntos de apoyo son muy pequeños. En este caso, los gatos duros, algo asimétricos, de horma semitécnica y bien ajustados ayudan a elegir muy bien el punto de apoyo y su rigidez facilitan la ascensión.
  • Desplome: los agujeros son muy habituales y debido a su inclinación los gatos muy asimétricos, medianamente blandos (o duros si existe canteo de pies) y de horma técnica, ayudan a “ganchear” en los apoyos. Los talones son muy usados y es necesario que tenga un buen ajuste.
  • Fisura: este tipo de escalada es frecuente en la escalada clásica o libre, ya que la fisura se usa como lugar de autoseguramiento y no suelen equiparse para escalada deportiva, aunque también existen. Se usan gatos clásicos, rígidos, duros, cómodos o incluso de bota, ya que es habitual empotrar los pies.
  • Bloque: haciendo esta especialidad se practican todos los tipos de escalada a pequeña altura. Debido a esta característica los pasos suelen ser más duros, técnicos y exigentes, ya que los esfuerzos están comprimidos en muy pocos pasos. Para ello los gatos suelen estar muy ajustados, los talones se usan a menudo y el desplome es habitual.

Los gatos deben ir ajustados al pie, llenando por completo el volumen interior del gato, pero sin ocasionarnos dolor o incomodidad. Cuando encontréis un gato que se ajusta bien al pie lo notaréis!

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