Momento de resolar

Con el objetivo de informar y conocer mejor los pies de gato, se señalan algunas claves para su cuidado y para determinar el momento adecuado de recuperarlos de la mejor forma posible:

1. MOMENTO DE RESOLAR: se ha diseñado un gráfico explicativo donde se representan los tres grados de desgaste claves en la vida de un gato

  • Pie de gato nuevo o recién reparado: el gráfico representa un gato con todo el grosor original de goma en la suela (en color rojo), teniendo toda su vida por delante.
  • Momento idóneo para reparar: en este caso se representa la goma desgastada hasta casi desaparecer en la zona de pisada (parte delantera del gato y más cercana al dedo pulgar del pie). Sólo se sustituye media suela y evitamos las punteras, así se consigue una reparación de mayor calidad y se alarga su vida. Aunque lo más habitual es pisar la roca con la parte delantera del gato, dependiendo del estilo, lugares frecuentes de escalada y peso se pueden desgastar además por otros puntos. Simplemente palpando la suela del gato, se pueden identificar las zonas adelgazadas y con riesgo de rotura.

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  • Demasiado tarde: en este caso el gráfico muestra la desaparición de la suela y de la puntera. Se ha desgastado demasiado la goma, llegando a romper la banda lateral de goma protectora e incluso la piel, pudiendo llegar a hacer un agujero y deformar la horma del gato. Todo se puede arreglar, reconstruyendo puntera y suela; pero se recomienda no llegar a este momento para no alterar el diseño original y su rendimiento.

2. EVITAR LA REPARACIÓN DE PUNTERAS

El objetivo es aumentar la vida útil de tus pies de gato de la mejor forma posible.

Primero, se ha de identificar el desgaste de suela y puntera, prestando especial atención a las zonas de fricción críticas (parte de la suela del gato que más se usa o zona de pisada).

Lo más conveniente es reparar la suela cuando comienza a desaparecer la goma en la zona de pisada. Los gatos no están diseñados para soportar todo nuestro peso contra la roca con un espesor tan fino de goma.

Al repararlos pronto también se conserva mejor la horma del gato. Una suela nueva proporciona mayor firmeza y evita que se deforme en exceso.

El desgaste excesivo de la suela aumenta el riesgo en la zona de la puntera. Una suela muy adelgazada acaba por usar más la puntera y banda lateral, por falta de precisión.

La sustitución del caucho de la banda reduce el número de resolados que el calzado puede recibir, añadiendo que puede alterar la estructura del mismo.

Así, se recomienda evitar la reparación de punteras y disponer de 2 pares de gatos, para seguir escalando aunque se están reparando.

El buen uso de nuestros gatos ahorrará tiempo, dinero y mejorará la experiencia en la escalada.

3. DEFORMACIÓN DEL PIE DE GATO

El pie de gato está expuesto a exigentes tensiones y esfuerzos, llegando a deformarse con el uso.

Existen multitud de buenas costumbres de conservación y uso:

  • Un buen ajuste evita torsiones excesivas
  • Sólo para escalar evitando andar con ellos
  • Elegir el modelo y talla adecuada (mirar “Elige tus gatos”)
  • Conservarlos correctamente entre sus usos: con un absorbente interior, evitar excesivas temperaturas y humedad, etc.
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Repararlos en el momento adecuado alarga su vida en las mejores condiciones. Su reparación consigue recuperar su horma original, manteniendo la comodidad adquirida con el tiempo.

Cuida tus pies de gato, tienen 7 vidas!

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